Red de portales: www.meliya.com | www.infomelilla.com | www.fotomelilla.com | foro meliya.org
Base Sport Center
Ir a portada - Viernes, 10 de septiembre de 2010
Versión dispositivos móviles | Versión accesible | Contacto | Colaborar | Sugerencias | Agregar web | Anunciarse | Suscriíbase a nuestro boletín

Opinión

De Norte a Norte / Publicado el Domingo, 28 de octubre de 2007 a las 20:05:36 h.

Eder Barandiaran

Un mundo perfecto

Eder Barandiaran


Recordarán ustedes, la película dirigida e interpretada por Clint Eastwood en la que Kevin Costner, en el papel principal, se metía en la piel de un recluso fugado que, en su huida, secuestra a un niño. El relato original, complejo e intenso, no era sino una fábula sobre la esperanza y la derrota.

El mundo en el que nos ha tocado vivir dista mucho de ser perfecto. En nuestro día a día también se refleja la esperanza, la de algunos, que tratan de hacer este extraño lugar en el que nos ha tocado vivir un sitio un poco mejor cada día. Una pretensión en la que a veces se dan alegrías, y, otras muchas, no hay sino una triste y amarga derrota.

En un mundo perfecto no existirían racistas descerebrados que se atrevan a agredir a una pobre chica sólo por ser de otra raza. O, de existir, estarían marginados y señalados, que es como debe ser, porque nadie con un mínimo de ética o dignidad puede justificar a esta gentuza que se cree mejor simplemente por tener la tez blanca o un determinado RH.

En un mundo perfecto, si alguien tratase de hacer trampas en unas elecciones no se iría de rositas y, aunque así fuese, aunque un cúmulo de circunstancias (incomprensibles e injustas) le dejase libre de polvo y paja, por ética, éste sería incapaz de salir sacando pecho y asegurando que va a ajustar cuentas con aquellos que le pillaron ‘in fraganti’. Pero como ya dijo hace muchos años el dramaturgo alemán Bertolt Brecht, hay jueces que son absolutamente incorruptibles por lo que nada les puede inducir a hacer justicia. Y la ética, para que negarlo, pasa por horas bajas.

En un mundo perfecto, un partido político que, cuando gobernaba, realizó un contrato nefasto que ha dado rompeduras de cabeza a cientos de personas, reconocería su culpa, en lugar de acusar con el dedo (y muy mala memoria) al partido que lleva las riendas actuales del Ejecutivo nacional, pero, en lo tocante a socavones, es mejor tirar la piedra y esconder la mano.

En un mundo perfecto, ningún hombre osaría a levantarle la mano a una mujer o a faltarla al respeto simplemente por una cuestión de sexo. Pero, por desgracia, a día de hoy, esta lacra sigue siendo una realidad que salta a la palestra con demasiada frecuencia.

En un mundo perfecto, los que han tenido la fortuna de nacer en países donde reina la abundancia y los lujos son el pan nuestro de cada día, se privarían de algo de su opulencia para aliviar el drama de tantos y tantos millones de personas que sólo pueden soñar cuando están dormidos.

Por desgracia no nos encontramos en un mundo perfecto. Éste es el que hay. Ahora le toca a usted decidir qué va a hacer: resignarse o revelarse ante tanta injusticia. Piense que, si opta por la primera de las opciones, estará confirmando que nos merecemos el mundo que tenemos.

SUBIR | Ir a portada | Versión dispositivos móviles | Versión accesible | Incidencias técnicas | Contacto | Colaborar | Sugerencias | Agregar web | Anunciarse

Resolución mínima de 800x600   2009 © Ciudad Media S.L. | Nosotros | Aviso legal